Vestido Granada
Una silueta relajada que resuelve el look en una sola pieza: escote bote despejado, mangas cortas caídas y una túnica superior holgada que da paso a una falda construida en capas superpuestas. Cada piso escalonado aporta textura y dimensión propia sin sumarle rigidez a la caída.
La gasa lavada le da ese acabado mate y suavemente arrugado, con una mano liviana que acompaña el cuerpo sin marcar. Al estar confeccionada en franjas sucesivas, la prenda gana presencia visual a partir del trabajo textil, manteniéndose fresca y cómoda.
Ponelo en tu vidriera para que se aprecie el detalle de los volados: es la propuesta que tu clienta va a elegir para un evento de tarde o noche cuando busca verse arreglada pero con un calce completamente descontracturado.

















